Revisando antiguos
cuadernos encuentro un texto que dice Algo así como explotar la
oportunidad. No esperar a nadie pero esperar encontrarlo. Esperar la
casualidad. Aún nos queda tanto por hacer, tanto por leer, tanto por
escuchar.
A mi izquierda un
hombre dentro de una fotografía en blanco y negro muerde una pelota
de tenis. Otro, con gafas y sombrero, me mira con una extraña
sonrisa; “me pregunto si te veré al cruzar la esquina.” Vi en
las plazas parejas besándose pero todos los textos están ya
escritos y tachar las palabras no servirá de nada. Y, sin embargo,
explotar la oportunidad hasta el límite; explotarla hasta que
explote.
Dos mujeres jóvenes
bailan y parecen amarse extremamente ante un piano de cola apagado,
solo. Suena “bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la
última vez.” Pero el piano está muerto y (...) lo que importa es
el misterio, la intriga, no saber qué será lo que suceda, lo que
pueda suceder, lo que debería haber sucedido, el talvez quizás, la
sensación estomacal, el nervio a mil (…)
[15/05/2011. Bohemia Jazz Café]
Dos mujeres jóvenes bailan y parecen amarse extremamente ante un piano de cola apagado, solo. Suena “bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez.” Pero el piano está muerto y (...) lo que importa es el misterio, la intriga, no saber qué será lo que suceda, lo que pueda suceder, lo que debería haber sucedido, el talvez quizás, la sensación estomacal, el nervio a mil (…)

